Cambia el enfoque.

El enorme caudal de energía desperdiciado en frente. 
Hay algo que me dice cambia el enfoque, cambia el enfoque cambia el enfoque. Empiezo a buscar con la vista nublada de lloriquear donde está el mando para girar, para modificar, para cambiar el maldito enfoque. Siento que mis sentimientos últimamente se volvieron durísimos, intensos, oscuros y repletos de dolor. Entre tantas variaciones emocionales me estanque en la peor, perdí un algo, un no sé qué, algo que vivía adentro mío y movilizaba todo mi ser. Desde adentro hacía afuera, siempre eso que vibraba en mi y me hacía despertar de un salto para hacer una lista de cosas que tenía que anotar para no olvidarme. La perdí, me la arrancaron, no sé sólo sé que no vive más adentro mío y que me largo a llorar aún después de tomar una cerveza en un bar. Ese vacio dió lugar a una especie de ansiedad que me hace temblar  llorar y patalear. Cuando me calmo me observo desde otro punto con ganas de ayudarme, por que nunca quise llegar hasta acá. Por ahora aún no puedo superar el hecho de poder identificar el poder ejercido sobre el corazón y la piel que me dejaron de pertenecer y ahora lo puedo ver.