La misma casa de siempre, el mismo trabajo, el mismo barrio.
Yo elijo trabajar de mil cosas, de lo que sea, lo que aparezca y me sienta cómoda para tener la sustentabilidad que necesito para vivir con lo que me haga feliz. Me di cuenta de que tengo mil maneras de generar ingresos, pero muchas veces me sentí limitada por mis creencias. Trabajo con paciencia y persistencia para encontrar hacer siempre cosas que me hagan feliz. Se que tengo capacidades ilimitadas para vivir la vida que elijo y aunque a veces cueste mucho la incertidumbre sigo eligiendo probar, jugar, crear, imaginar y diversificar con las herramientas que estén a mi alcance. Eso es lo que cada día me hace sentir más libre, con los pies en la tierra y la consciencia más conectada con mi ser.