La experiencia me ha demostrado que lo que a mí me parece evidente casi nunca lo es para el resto de mis semejantes. Estoy tan quemado que ahora vacilo mil veces antes de ponerme a justificar o a explicar una actitud mía y, casi siempre, termino por encerrarme en mí mismo y no abrir la boca. —Ernesto Sabato, El túnel
tu ausencia
Nos estábamos deshaciendo de a poco. Cada día te veía más traslúcido y no dije nada, no hice nada. Ignoré tus transparencias y me aferré a lo que quise creer que existía, y cuando descubrí que todo era una farsa, que en realidad el amor era otra cosa y que yo solamente quería habitar una ficción insostenible, comprendí que quedarme en tu existencia era imposible. ¿Cuántas lágrimas debo llorar antes de volver a sentirme a salvo? Yo no quería pensar tu ausencia. Yo no quería pensar la posibilidad de apagar tu aquí y ahora y deliberadamente miré para otro lado. Y por mirar para otro lado, no alcancé a ver cuando te fuiste.