tu ausencia

Nos estábamos deshaciendo de a poco. Cada día te veía más traslúcido y no dije nada, no hice nada. Ignoré tus transparencias y me aferré a lo que quise creer que existía, y cuando descubrí que todo era una farsa, que en realidad el amor era otra cosa y que yo solamente quería habitar una ficción insostenible, comprendí que quedarme en tu existencia era imposible. ¿Cuántas lágrimas debo llorar antes de volver a sentirme a salvo? Yo no quería pensar tu ausencia. Yo no quería pensar la posibilidad de apagar tu aquí y ahora y deliberadamente miré para otro lado. Y por mirar para otro lado, no alcancé a ver cuando te fuiste.