Hace varios días que vengo con anotaciones en el celu, todas desparramadas.
Y las ideas todavía mas. Quiero escribir, necesito plasmar lo que siento, lo que pienso por que es mi principal característica, expresar todo de alguna forma. Escribir me reconforta, pero los últimos días no lo logré, mis ideas eran vagas pero también estaban como asustadas.
Rebusque en mi mente y en mi interior algún recuerdo vivido.
Una amiga se fue lejos, lloré.
Mi horóscopo decía estas lista para la decisión mas importante del año. Con lo que me cuesta decidir a veces ¿Qué será? una libélula se poso frente mío.(fuerza personal, me dijeron.)
Estos días hizo calor. Fueron varios días soleados seguidos.
Me desperté hoy a las 6 y media pero no tenía nada específicamente para hacer.
Tengo ganas de escribir un libro pero me cuesta mucho organizarme.
Me quiero hacer responsable de lo que siento y lo quiero hacer a mi manera.
El poder que siento de la parte de la vida que estoy viviendo ahora, mas siendo mujer.
El amor sobrepoderoso. El amor que es mi guia y mi religion. Creo en el y ojala pueda hacerles entender todo lo que significa para mí y como me muevo a traves de el.
Mi grandes tristezas, lloro hasta secar.
Voy a hacer de mi sufrimiento el mas hermoso arte dije alguna vez.
En estos tiempos de tanta acción y cambios me siento mas ruda que nunca.
Y voy por todo guacho.
La experiencia me ha demostrado que lo que a mí me parece evidente casi nunca lo es para el resto de mis semejantes. Estoy tan quemado que ahora vacilo mil veces antes de ponerme a justificar o a explicar una actitud mía y, casi siempre, termino por encerrarme en mí mismo y no abrir la boca. —Ernesto Sabato, El túnel