Quejas.

Quería que supieras que mi daño es algo que sólo elijo yo.
Que sólo aquel que entiende mi silencio merece mi palabra
y vos, hace tiempo que dejaste de comprender que la diferencia entre un hogar y un lugar al que volver sólo es una puerta abierta.
Que todas mis puertas están abiertas y yo soy libre.
Que nunca me perdiste: dejaste que me marchara, que es la peor forma que existe de abandono -para el que se queda-.
Mejor me voy.
Sin decir nada que no sea un espacio hueco.
-lo que te mereces: nada.-
por que irse en silencio hace mas ruido que cualquiera de tus quejas.