No sé quién decidió empezar a contar los días. Creo que fui yo pero tampoco estoy segura. Mi cabeza dice que contar los días es progreso. Yo digo que contar los días es sospechoso y peligroso. Hoy me desperté antes que el despertador y eso arruina todo porque cuando te despertás sola tu cerebro arranca primero y empieza a mandar mensajes sin permiso. 
" Tenés que ordenar tu vida." Me dijo eso apenas abrí un ojo y ni buen día, directamente una auditoría emocional. Le contesté mentalmente y dije ordená vos. Mi cabeza volvió y me dijo tenés potencial y me lo dices siempre y seguido. Nunca explican para qué. Salí a la calle y el barrio estaba trabajando de barrio. Un perro acostado en la vereda mirando al infinito, ese perro tiene respuestas. Una señora barriendo la misma hoja hace veinte minutos que claramente no es una hoja, es un recuerdo. La gente camina rápido como si alguien les hubiera prometido algo al final de la cuadra. Spoiler no hay nada. Mi cerebro insiste. Tenés que cambiar y yo le digo ¿Cambiar qué? Si recién estoy entendiendo dónde dejé las ganas. Compré pan y el panadero me dijo: ¿todo bien? Tenia que darle una respuesta real. Le dije que sí, porque tampoco soy una psicópata. Volví caminando lento no por tranquilidad, si no por cálculo, porque cuando caminás rápido, pensás menos y cuando caminás lento aparecen recuerdos random. Mi cabeza empezó otra reunión y me dijo estás más tranquila. Mentira, pero estoy, que no es lo mismo. Antes reaccionaba rápido y ahora observo, que es peor porque veo detalles. La gente que sonríe sin mirar, los que hablan fuerte para no escucharse. Y ahí entendí algo más raro todavía que estoy escribiendo todo esto. No para enseñar nada ni para hacerme la profunda lo hago porque sé que un día cuando esté mejor, si es que se mejor existe, pueda volver a verlo y decir mirá lo mal de la cabeza que estaba. Porque tengo una mente media peligrosa para observar. No en el sentido dramático, en el sentido cálculo. Miro cómo alguien camina y ya sé si está cansado, escucho como respondés un hola y entiendo si estás mintiendo. Mi cabeza se cuenta sola. Quien evita mirarte, quien sonríe tarde y habla fuerte para tapar miedo. A veces siento que tengo una mente psicópata pero versión analítica. No lástima, solo registra todo. Como cámara de seguridad emocional llegué a casa y es silencio. El silencio tiene volumen cuando viví sola, abrí el celular, mensaje, ningún urgente, todos importantes para alguien más. Mi cabeza dijo, escribí, le pregunté por qué, nos respondió, entonces escribo, porque sino escribo las frases empiezan a caminar solas a veces siento que alguien está leyendo esto antes de que termine. Como si las palabras ya supieran a dónde van. O capaz exagero. Capaz no. Capaz nadie pidió estas notas ni yo pero si no las digo se me quedan dando vueltas dentro mío.