La experiencia me ha demostrado que lo que a mí me parece evidente casi nunca lo es para el resto de mis semejantes. Estoy tan quemado que ahora vacilo mil veces antes de ponerme a justificar o a explicar una actitud mía y, casi siempre, termino por encerrarme en mí mismo y no abrir la boca.
—Ernesto Sabato, El túnel
Un café, un cuaderno y una mente perturbada.
Eso se necesita para escribir, o al menos eso es lo que tengo.