Agradezco

 Tengo mucho gozo en este metro sesenta y cuatro, no sé ni porque es. Aunque tampoco se porqué nos acostumbramos a querer siempre buscar la razón o el motivo de las cosas. 

A veces me siento tan ajena, miro mi cuerpo como si fuera extraño. Es como que mi cuerpo y alma se elevaran enfrente de este cuerpo y lo miraran inquietos, confusos. 

Siempre lo primero que veo es mi panza (tengo cuatro lunares ahí, uno me lo descubrí hace poco) después mis manos. Cómo cambie... de repente comienzan a pasar aceleradamente por mi mente un montón de momentos, de años vividos con instensidad, de mutaciones (en todos los aspectos) que tuve, desde que era una niñita hasta hoy. 

Cuanto hace que estoy acá? Cuantos soles ya me dieron en la piel. Me siento feliz, desperté y agradecí, pedi que los míos tambien esten bien.