Yéndome

Me dediqué a buscar algo que me hiciera sentir feliz. Yéndome aprendí que no dependía del lugar, ni de las personas, ni de la sociedad, era una parte de mí. Me fui lejos y observé que volví a crear la misma realidad, las mismas relaciones, por que nacían de mí esas emociones.
Fue también así que decidí abrir mi alma y decidir sin miedo. Yéndome entendí que la felicidad estaba adentro mío, entendí también que si quería volver a irme, tenía que aprender a volver. De eso de lo que te escapas Cele, es eso que necesitas para sanarte.