Todo lo que no decimos en palabras, el cuerpo lo manifiesta de otra forma.

Creo yo, que el trabajo es llevar las cosas a la consciencia.
Ya con estar pensando en algo lo estoy trabajando por que lo hago consciente. Y ahí está la práctica digamos, en ejercitar la mente, el alma y el cuerpo, haciendo conscientes patrones o cosas que nos cuestan pero que no queremos más.
El trabajo está en el detalle diario, cada vez que pueda y tenga un rato registro lo que me pasa, lo que quiero y cómo me siento con respecto a determinada situación.
El cuerpo habla, la mente habla y todo lo que no haga consciente explotará por otro lado.
Llevar a la mente a un lugar mas consciente, invitándonos a pensar que somos un engranaje  compuesto por alma, cuerpo y mente y que siempre, alguna de esas tres hablan.