Historias de Divan - Gabriel Rolón

Muchas veces lo extraño tanto que creo que no voy a poder soportar su ausencia. Necesito su piel a mi lado, anhelo recostarme en su pecho, quiero volver a sentir su olor. Jamás volví a experimentar esa sensación de éxtasis que me generaba tocarlo, amarlo. Rolón, yo quedé viuda muy joven, pero nunca más salí con otro hombre. No puedo ni siquiera imaginar tocar otra piel que no sea la de Julio. Sé que voy a morirme sola y que no voy a volver a ser una mujer jamás. Pero creo que es el precio que debo pagar po haber amado tanto y haber sido tan feliz.