Gracias.

El otro día mi mamá me abrazó y me dijo ''Gracias por haber nacido''. No supe como decirle que, en realidad, todo el trabajo había sido de ella. Estuvo horas para parirme, y qué laburo, veja. A mi me cuesta esperar mas de veinte minutos el colectivo. A los segundos de habitar el mundo por primera vez, un médico me golpeó para comprobar que estuviera viva. Ese no iba a ser el último golpe que iba a recibir para darme cuenta una y otra vez de lo mismo: abrir los ojos a la vida, duele. Hay gente que te quiere ver despertar, y por eso te pega fuerte. Pero no es la única gente que existe. También está la que canta, habla o abraza para despertar a otros. Yo quiero despertar a las personas escribiendo. Gracias a vos, mamá.